CICLO DE DEBATES

UN SIGLO DE MOVILIZACIÓN SOCIAL EN MARRUECOS

Laura Feliu, Josep Lluís Mateo y Ferran Izquierdo, eds.

             MARZO 2021

        Organizado por:

TRANSMENA UAB (HAR2016-77876-P) y la  Cátedra Fatéma Mernissi (HEM/Université Mohammed V).

Con el apoyo de: EDICIONS BELLATERRA

Jueves.  11 de marzo 12h.

Madrid : Interview Video: un siglo de mirada sobre el Rif

Con Maria Rosa de Madariaga (historiada especialista del protectorado español)

Entrevista: Natalia Ribas-Mateos (UAB) con el apoyo de Mimoun Aziza (Universidad Muley Ismaïl, Meknés).

Viernes. 12 de marzo  17h.

Universidad de Huelva

Del feminismo de los años de plomo al feminismo militante transnacional

Con la professora y activista: Àngels Escrivà (Mujeres 24h/Universidad de Huelva). Zoom: Laura Feliu (UAB) y Leila Chafai ( Forum de créatrices sans frontières) 

Presenta: Natalia Ribas-Mateos (UAB)

Natalia:

Nancy Fraser ha aludido a un feminismo transnacional como una cuestión de cambio en el marco de referencia –ella utiliza la palabra FRAME- ligado al ocaso de la soberanía nacional. Nos enfrentamos ahora a un neoliberalismo ligado al ocaso de la soberanía nacional. El neoliberalismo y la pandemia ponen en estado crítico los derechos sociales y económicos.

En general, donde más me ha parecido ver claro este feminismo transfronterizo es la frontera México-Estados Unidos.

Huelva me parece un caso pertinente, pues a través de su modelo de temporeras de la fresa contratadas en origen pone en evidencia las conexiones contemporáneas sobre las relaciones de género conectadas con temas de salud y movilidad, nos vislumbra claramente una temática en la que poder ubicar a una amplia variedad de agentes trasnacionales, más y menos institucionales en el contexto de Marruecos considerando a su vez  las zonas agrícolas andaluzas.

El ejemplo de Huelva es también muy importante pues nos muestra la relevancia de los circuitos globales y la feminización de la supervivencia. En este contexto la réplica al circuito global se establece a través de la resistencia ante la situación de explotación y la defensa de los derechos humanos.

LAURA FELIU

Este libro nació durante los inicios de la primavera árabe y de las preguntas que nos surgieron a los editores del libro durante la primavera árabe. Fue un momento en el que nos parecía todo muy nuevo, pero al final nos dimos cuenta que debíamos cubrir un período muy largo, en un análisis que considerábamos desde la sociología del poder. Pensamos que las resistencias están conectadas por las bases del poder. Y desde aquí nos formulamos toda una serie de preguntas ¿son muchos o pocos?, ¿cómo actúa la población? ¿cuál es la transformación del Estado? ¿Cuál es la transformación del capital? Trabajamos mucho a nivel local, no era exactamente una micro-historia, pero si que saliesen personas.

Utilizamos 22 casos. Para elaborarlos tuvimos la colaboración de historiadores, politólogos, sociólogos y antropólogos.

¿Cómo aparecen las mujeres en cuanto su presencia, en su segregación? Por una parte constatamos una segregación de los espacios sobre todo cuando vemos como se organizan las manifestaciones masivas, o analizando cómo se lanza determinados tipos de consignas. También constatamos el control del liderazgo por parte de los hombres.

Si tomamos en cuenta una revisión detallada de la participación de las mujeres a través de los capítulos, podemos señalar varios apuntes al respecto. En los años 20 las mujeres se encontraban en la retaguardia, en el caso del rezo del latif también las mujeres estaban representadas. En la revuelta del año 37 en Meknés, las mujeres quizás estuviesen evacuadas. En cuanto al Tetuán de los años 30, se muestra en el poblado de San Juan de las Minas donde hubo manifestaciones muy potentes. Respecto a las estudiantes de los años 60 y 70 ya hay más mujeres, en los 80 el estatuto de la mujer se vuelve más importante cuando se pugna por un cambio dentro del mundo asociativo, especialmente en los debates en torno al estatuto de la mudawana. Después presenciamos un islam político y un feminismo que chocan con sus diferentes narrativas. En los años 90, sobresale como en Fes, la vendedora de tabaco consigue liberar a los detenidos. Después tenemos también el ejemplo actual de las Soulaliyates de Ouled Sbita, respecto al caso de la expropiación de las tierras comunales, asistimos a una transformación de la conciencia respecto al rol de las mujeres en la propiedad de la tierra. En 2011 hay mucha presencia de las mujeres. A pesar de que el movimiento feminista no se involucrase directamente en las manifestaciones.

Sobre el tema transnacional, vemos que está siendo un tema complicado. La fractura colonial realmente no ayudó. Durante la lucha feminista fue difícil contar con una igualdad de condiciones. Poco a poco fue progresando, y en los años 80 tenemos más presencia de la mujer por ejemplo en la conferencia euro-mediterránea.

Angels Escrivà

No quiero dejar de mencionaros, a Isabel y a todo el grupo de Mujeres 24, del que yo también formo parte.

            Yo soy profesora aquí en la universidad de Huelva de hace ya más de 16 años. Cuando llegué aquí, llegué con un bagaje de investigación y activismo en el ámbito de género y las migraciones. Había estado trabajando justamente en Barcelona con grupos de mujeres latinoamericanas, principalmente del Perú. Y había formado parte de una asociación de un grupo de peruanas en el exterior y mi trabajo de campo había tenido una perspectiva totalmente transnacional. Había realizado entrevistas en profundidad, seguimiento de casos concretos. Era un trabajo etnográfico para mi tesis doctoral y para mis proyectos post-doctorales, que me habían llevado en dirección de ida y vuelta, desde Barcelona –y luego lo expandí al resto de España- y hasta el Perú en diferentes visitas. Es decir, desde esta perspectiva, llegué a Huelva con un interés especial en la situación de las mujeres y de las relaciones de género en el ámbito de las migraciones internacionales, y además con una perspectiva transnacional.

            En esta perspectiva transnacional me refiero a que es como unas gafas que llevo puestas, que no me las puedo quitar, porque forman parte de mi señal de identidad.  Este es mi punto de partida. Bien, en el año 2018 con la reactivación –porque estaba allí-, pero con la reactivación del movimiento feminista a escala internacional, o al menos en Occidente, y que tuvo mucho que ver con lo que fue el movimiento “Me too”. Es decir, toda esta campaña de denuncias de acoso y violaciones sexuales en Estados Unidos y otros casos que dieron también en América Latina y en Europa, pues el movimiento feminista en España y también en Huelva, cobró un auge especial. En mi caso, que no había estado participando en las reuniones del movimiento feminista en Huelva, y también es el caso de muchas de las compañeras de Mujeres 24, que hoy me acompañan hubo un cambio.

En el 8 marzo del 2018, como también durante la preparación nos sumamos. Nos sumamos de una manera decidida y nos sumamos con un pensamiento y un objetivo de hacer un feminismo más decidido y más radical. A diferencia de lo que estaba sucediendo hasta ese momento, donde las que lideraban, o las que se hacían visibles en el momento feminista en Huelva y me imagino, que en buena parte del territorio español eran mujeres muy vinculadas a los partidos políticos, a los sindicatos ya establecidos. Esa fue nuestra posición, de algunas de las mujeres que estuvimos durante esos preparativos, y coincidimos en hacer un feminismo mucho más militante y que además no trabajara solo en los eventos puntuales casi como efemérides, como son el 8 de Marzo y el 25 de Noviembre, que era lo que venía pasando. Es decir, que básicamente se organizaban eventos esos dos días, concentraciones y los típicos discursitos. Nosotras consideramos que había suficientes elementos, cantidad de asesinatos que anualmente se producen por parte de parejas y ex parejas en España y en todo el mundo. Yo creo pues que había suficientes elementos para que pudiéramos tener una actividad duradera.

Tuvimos mucho éxito, como sabéis. En España nos constituimos como un referente a nivel internacional a partir del gran éxito que tuvo la convocatoria del 8M, y cuando termino, un mes después, cuando estábamos nosotras tan agotadas, en buena parte, novatas en ese ámbito, pues nos hicimos la siguiente pregunta: y ¿ahora qué? Llegaron varios casos, como el tema de la manada de Pamplona, sabéis era aquel momento judicial en el que hubo unas decisiones que no consideramos correctas, pero nosotras queríamos tener una acción que nos definiera, que fuera específica del territorio de Huelva. Y en esos entonces, en mayo del 2018, explota el tema de los abusos a las temporeras marroquíes –aunque no sólo ocurriese entre las marroquíes-.

En la población jornalera en la provincia de Huelva, que asciende hasta un monto de 100.000 personas en plena campaña –ahora estamos iniciando la campaña de recogida del fruto rojo de marzo 2021-.  Como os podéis imaginar, en una provincia relativamente pequeña en términos demográficos, son medio millón de habitantes, se producen hasta 100.000 contrataciones. Demográficamente el impacto es enorme. De estas la mayoría son de mujeres. Esta es una decisión que se toma a partir del año 2000, por parte del empresariado, en connivencia con representantes políticos, como ahora el alcalde de Cartaya, para evitar sucesos como los ocurridos en El Ejido, para evitar toda la conflictividad que les suponía o que se cargaba sobre la población masculina magrebí. En la medida en que este colectivo estaba reclamando mejoras en sus condiciones laborales. Estaban empezando a auto-organizarse y además a sumarse a los sindicatos, a los sindicatos mayoritarios de la zona.

El empresariado agrícola, temeroso de esta organización, tuvieron la gran idea de pensar en la substitución de la población jornalera masculina por población femenina. Y si pueden venir de unos países que no hablen la misma lengua y que tengan unos niveles de formación bajos pues mucho mejor para que no tengan la posibilidad de poner en cuestión, ni reclamar los derechos que le corresponden, siempre entiendo que estas contrataciones se hacen a través de mecanismo legales y formales, que están respaldados, y yo diría incluso, santificados por la Unión Europea, que considera el modelo de Huelva como un modelo a seguir. Un modelo de la llamada migración circular, un modelo ejemplar a seguir por otros países dentro de Europa

Como venía diciendo, a partir de 2018, explota, como no podría ser de otra manera, de una publicación extranjera, porque aquí está un poco verde la cosa, pues especialmente en Huelva hay un cierre y no se quiere hablar de este tema. Se ha intentado acallarlo y se sigue haciendo, de una manera muy explícita. Tuvo que ser la prensa extranjera la que vino a sacarle los colores a la sociedad española en general y específicamente a la onubense. A raíz de esas declaraciones en prensa internacional, diferentes asociaciones de Huelva se pusieron a investigar en el terreno. Y en efecto, descubrimos que había una serie de irregularidades a nivel laboral y también de derechos sociales y de abusos sexuales que no estaban siendo correctamente canalizadas. Se ocultaban. Se ocultaban a través del propio aislamiento que viven estas temporeras, específicamente estas temporeras marroquíes que vienen desde principios de los 2000, pero que se intensifica especialmente desde el año 2006. Es decir, llevamos ya 15 años de flujos intensos de mujeres marroquíes a Huelva. Es mucho, mucho tiempo para que las cosas sigan haciéndose, como nosotras consideramos, desde Mujeres 24, tan mal. Que no se hayan puesto elementos y mecanismos de corrección.

Este colectivo de mujeres que no dominan el idioma, que ni siquiera entienden el castellano. Y que no conocen sus derechos, se las mal informa, se las aísla en las fincas agrícolas donde trabajan, donde viven y donde duermen. Y allí son expuestas a toda una serie, de podríamos llamar, peligros. Como es el acercamiento por parte de sujetos, varones, que pueden estar interesados en recibir favores sexuales de ellas, con determinados modos de chantaje sexual. Estoy aquí simplificando mucho porque el tema es muy amplio, y necesitaría el tiempo de una conferencia para desarrollarlo. Conocimos estos hechos, nos pusimos rápidamente de acuerdo en que este era un tema en el teníamos que posicionarnos, y el movimiento feminista institucionalizado no estaba posicionándose firmemente, a pesar de que llevaban casos sucediendo durante 13 años. En estos dos años y medio, casi tres que hemos seguido este asunto, nos hemos tenido que formar e informar a marchas forzadas. Aprender cuál es la normativa que las ampara, cuáles son las instituciones que están allí, supuestamente organizando este sistema, y enterándonos de cuáles eran realmente los procesos. Viendo cómo se canalizaba esta selección en origen, su llegada a Huelva, así como el impacto que tenía en el retorno. Para obtener esa información es donde encontramos dificultades. Porque si bien es cierto que había una especie de omertà, entendámonos, en el territorio onubense, un silencio orquestado por diferentes instituciones políticas, policiales, judiciales. Pues no trascendían muchos de los casos que estaban ocurriendo, pues averiguar lo que estaba sucediendo en Marruecos, era todavía una labor muchísimo más complicada como os podéis imaginar, por nuestra falta de conocimiento del árabe y del francés.

La gran dificultad ha sido intentar averiguar lo que estaba sucediendo en la vida de estas mujeres y los mecanismos que se habían institucionalizado, pues llevaban ya muchos años funcionando en este sistema de migración circular. Nos hemos tenido que acercar a ellas, lo que ha sido bastante dificultoso, por el tema lingüístico. Además, el prototipo de jornalera marroquí que llega a Huela es de mujeres con muy poca formación escolar –si alguna-, que no han estudiado francés en la escuela.  Nos hemos encontrado muchas mujeres que son analfabetas en su propia lengua. Nos hemos encontrado mujeres que ni siquiera tenían teléfono móvil, y otras que si lo tienen no lo saben usar. Mayoritariamente si tienen teléfono móvil, y esto ha sido muy útil tanto para ellas mismas como forma de relación con sus familias, pero también para relacionarse con nosotras aun estando en Marruecos. Es un perfil que presenta unas vulnerabilidades notorias, y en ese sentido os quería comentar algunas situaciones de cómo funcionan esas vulnerabilidades.

A modo de ilustración, y a partir de aquí podéis ver el trabajo transnacional que hemos podido realizar. Supongo que seguirías por la prensa que las mujeres se quedaron “atrapadas” en la última campaña del 2020, debido a que el gobierno marroquí retrasó la apertura de la frontera específicamente con España. Se abrió la posibilidad de que los marroquíes que estuvieran residiendo en Italia o Francia pudieran retornar a Marruecos incluso unas semanas antes de que si hiciese aquí en Huelva. Las mujeres llevaban alargando su trabajo en España durante meses. Mucho más de lo debido. Normalmente vienen por tres meses. Pero, debido a la pandemia muchas de ellas llevaban ya seis meses. Estaban agotadas. Habían dejado de cobrar sueldo. Estaban sostenidas por la caridad porque así lo entendían, por la caridad de los empresarios en las fincas, malviviendo, con unas condiciones sanitarias terribles. Nosotras pudimos recoger dichas condiciones y pudimos difundirlas. En ese momento, el gobierno de Marruecos estaba poniendo trabas, por alguna razón que desconocemos, para que estas mujeres pudiesen regresar. En una salida desesperada nos contactaron, fue su decisión, puesto que salió de un grupo de ellas, de la población de Cartaya, para pedirnos que les ayudáramos a auto-organizarse para pedirle, al gobierno de Marruecos, en concreto, al monarca alauita, que hiciera el favor de dejarlas regresar.

Nosotras, está aquí Isabel, está aquí M. Ángeles Álvarez, no tuvimos dudas de que teníamos que ayudarlas, nos gustase o no esa interpelación directa que ellas hacían al monarca. Nos identificáramos o no con sus palabras o con la forma que ellas se expresaban. No tuvimos ninguna duda e intentamos ser muy respetuosas para que esa reivindicación la hicieran de la manera que ellas creyeran conveniente. Simplemente las ayudamos a que las palabras que nos transmitían estuviesen escritas en los carteles que hicimos, tanto en árabe como en español para que lo viese también la prensa española. Este material tanto de las redes de ellas como nuestras, tuvo una difusión tremenda. Ya os digo que lo enviamos aquí como a Marruecos. Recibimos bastantes mensajes de solidaridad.

El empresariado agrícola onubense no tuvo otra salida que, al día siguiente, montar su propia reivindicación con sus mujeres marroquíes. Fueron a otra zona, a Palos de la Frontera, y ellos decidieron quienes iban a salir en el video, y diciendo qué y de qué forma. O sea, se apropiaron de la reivindicación de las mujeres marroquíes en Cartaya para hacérsela suya. Acto seguido, cuando el gobierno marroquí abrió la frontera y empezó el retorno en barco desde Huelva a Marruecos, se otorgaron, tanto las autoridades marroquíes como el gobierno andaluz, todo el mérito de que se restablecieran las conexiones entre España y Marruecos. Utilizando todo el valor de mujeres a cara destapada, que no es habitual, haciéndolo a cara destapada, sabiendo que no es habitual, pues saben que eso tiene consecuencias. De hecho, no las han vuelto a llamar para esta compaña, así ya han sido penalizadas. Es decir, se colgaron el mérito de que habían sido las autoridades que habían consensuado finalmente ese retorno. Por tanto, vemos como los líderes, representantes, generalmente masculinos, toman el poder e intentan cooptar y disminuir, desvalorizar el papel tan importante que tenemos las mujeres cara a solucionar y mejorar nuestras propias condiciones de vida y de trabajo en este caso.

Si no lo hacemos nosotras, otros y otras desde luego no lo van a hacer. Así, por último, considero, y nuestro colectivo considera, creo que puedo hablar en plural, que estamos totalmente convencidas de los problemas que tenemos las mujeres en el mundo. Solo los vamos a poder solucionar y afrontar de una manera colectiva, de una manera intersección. No puede haber un feminismo urbanita blanco, de clase media, exclusivamente, del norte de la ribera del Mediterráneo y Occidental. Además, tiene que ser un feminismo que crucen las fronteras. Tenemos que encontrar mecanismos para hacerlo. Tenemos muchas barreras, el tema lingüístico es nuestra barrera más importante, pero hay otras barreras, culturales, de clase. Tenemos nuestros prejuicios, nosotras también tenemos nuestros prejuicios cuando hablamos. Nosotras también nos los reconocemos. Pero tenemos mucha voluntad y mucho cariño.

Mañana nos vamos a reunir de hecho un grupito de nosotras con un grupito de jornaleras, con las que hace un año tenemos una relación de mutua confianza. Allí nos vamos a reunir, con la ayuda de una intérprete –una mujer marroquí que hace 10 años que vive en Huelva-. Y vamos a hablar de reivindicaciones, de sus condiciones de trabajo, de salud –que nos preocupa muchísimo, cómo se está gestionando esto en la pandemia-. Tenemos muy poca información de lo que está pasando en Marruecos, de lo que se les ha exigido para venir a España. Queremos ver cómo se están atendiendo a sus condiciones de salud aquí y qué pasará cuando vuelvan a Marruecos. Queremos saber más sobre eso y llamar a las autoridades correspondientes, tanto aquí como allá, para que no olviden que estamos pendientes de eso. No tenemos pelos en la lengua, vamos a los medios de comunicación y les informarnos. Y luego también nos vamos a conocer mejor, vamos a reírnos, a tomar un café juntas, y a cantar y a bailar como ya hemos hecho varias veces. Porque sólo desde el respeto y desde el amor es cómo podemos avanzar, y eso creo es lo que nos caracteriza a los colectivos de mujeres. De hacer ese trabajo desde el corazón. No desde ese activismo típico y tópico duro masculino, que ha sido un activismo pensado solamente en términos de presencia pública y en la calle, sin tener en cuenta los aspectos de la sororidad.

Lunes. 15 de marzo  19h.  

Biblioteca de la Ciudad de Ceuta

El papel del Norte en los movimientos sociales en Marruecos

Con José Alarcón Caballero (director biblioteca “Adolfo Suárez”) . Zoom:, Mercedes Jiménez (UAM) y Josep Lluís Mateo (UAB)

Discussant: Natalia Ribas-Mateos (UAB)

*Exposición vídeos de movimientos sociales.

DEBATE CEUTA: https://youtu.be/xM-iCeqJ8ws

https://www.ceutaactualidad.com/articulo/cultura/presentacion-libro-siglo-movimientos-sociales-marruecos/20210310121117120422.html

https://www.rtvce.es/articulo/cultura/presentado-siglo-movimientos-sociales-marruecos/20210315204337024882.html

Jueves, 18 de marzo  17h

HEM, Rabat (Chaire Fatéma Mernissi/Ribat Al Koutoub)

Ribat Al koutoub Café littéraire: “Lectures critiques du livre”

Avec Mokhtar El Harras (Université Mohamed V de Rabat et C. Fatéma Mernissi)  et Mohamed Daoudi (Ribat al Koutoub / Université Hassan II, Casablanca)

Réaction et dialogue avec Natalia Ribas-Mateos (UAB/C.Fatéma Mernissi)

Modération : Mourad Zerrouk (Université Hassan II, Casablanca)

*Exposition de photographies des archives AGA (Alcalá de Henares)

Video Conferencia: https://youtu.be/WRW5B06rWoA

Viernes, 19 de marzo  17h.

Marshan Art Gallery, Tánger

El futuro de los movimientos sociales en Marruecos (en árabe)

Con Annafs AzzakíaI bn Sbih (Centre ACRES), Zoom: Rachid Aarab (UAB)

Con la presencia de Juan Carlos Sánchez López (LITOGRAF-Tánger). Video: Mohamed Messari (traductor)

Presenta: Natalia Ribas-Mateos (UAB) y presentador zoom: Bernabé López García (UAM)

*Exposición de pinturas de Rachid Alaoui

Formato: presencial, grabación y zoom

Información y pre-inscripción en:

Transmena2020@gmail.com

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s